Philippe de Bourbon nace en Versalles (Francia) el 19 de diciembre de 1683. Era nieto de Luis XIV, el Rey Sol y su mujer María Teresa, Infanta de España. A su vez, era el segundo descendiente de su hijo y heredero Luis, el Gran Delfín, que moriría antes de reinar. Ostentaba en Francia el título de Duque de Anjou.
En Madrid, en el año 1700 muere el rey Carlos II sin descendencia. Deja en su testamento la voluntad de que sea su sobrino, Felipe de Borbón, el que herede el trono español. Así fue nombrado como tal desde Francia, en una ceremonia celebrada por su abuelo Luis XIV. Llega así a Madrid con 17 años, y nombrado como Felipe V Rey de España.
Desde un principio se enfrentó a la oposición de Leopoldo, emperador germánico, que consideraba a su hijo el Archiduque Carlos de Habsburgo, como legítimo heredero de la corona española. En los sucesivos meses, el rey de Francia cometió numerosas injerencias en Inglaterra, y desde París se planearon los matrimonios de 2 hermanos con 2 hermanas. Felipe V de España, se casó con Maria Luisa de Saboya, de la misma forma que Luis, hermano mayor de Felipe y heredero de Francia, se casó con la hermana de Maria Luisa. Esto causó un gran revuelo en las cortes europeas, que confirmaron con este hecho las intenciones de crear un gran imperio borbónico que dominase toda Europa occidental. Comienza así, la Guerra de Sucesión Española.
Esta guerra fue una guerra entre potencias europeas, a la vez que una guerra civil española. Se enfrentaban los partidarios de Carlos contra los de Felipe. Lo que primero fue una guerra internacional principalmente entre Austria, Inglaterra y Holanda contra Francia, pronto llegó a las regiones españolas. En grandes líneas, las regiones de la antigua Corona de Aragón, dieron mayor apoyo a los austricistas, y el resto de regiones a los borbónicos. Tras la Batalla de Almansa en 1707, las tropas de Felipe tomaron el control del Levante y Aragón.
En 1713, Carlos es nombrado emperador germánico, por lo que sus aliados le retiran el apoyo en sus
ambiciones españolas. Se llega así al Tratado de Utrecht, por el cual Felipe V es reconocido por todas las potencias como rey legítimo, a cambio de renunciar a sus derechos dinásticos en Francia, y a cambio de que España pierda sus posesiones europeas (Países Bajos, Flandes, Milán, sur de Italia, etc.) así como Menorca y Gibraltar.
En España, se promulgan los Decretos de Nueva Planta, por los que desaparecen los fueros de las regiones levantinas, en pro de construir un estado centralizado. Algunos territorios como Navarra, sí conservaron sus fueros, como premio por haber apoyado al rey durante la guerra. En cuanto a la gestión del país, introdujo determinadas reformas. Cambió el regimen de impuestos, creó las secretarías de estado (ministerios), creó las capitanías generales como división administrativa. Reestructuró la economía, fomentó el proteccionismo, la agricultura y las manufacturas. Cambió el régimen militar de los tercios, sustituyéndolo por el sistema de divisiones actual. Dio igualmente un gran impulso a la Armada Española de forma que siguió manteniendose como una de las más potentes del mundo. Fundó la Real Academia Española, y mandó construcciones importantes como el Palacio Real de Madrid, o el Palacio de la Granja de San Ildefonso. Dio un aire más moderno e ilustrado a la empobrecida y estancada España del anterior monarca.
En el ámbito personal, Felipe tuvo 4 hijos con su esposa la reina Maria Luisa. Solo 2 de ellos, Luis y Fernando, sobrevivieron a la infancia y ambos fueron reyes. Maria Luisa Gabriela, quien fue considerada una buena regente durante la ausencia del rey por la guerra, falleció en 1714 con tan solo 25 años. El rey, contrajo matrimonio con una princesa parmesana, Isabel de Farnesio. Esta fue famosa por su duro carácter y su gran influencia en las cuestiones de estado. Tuvo 7 hijos más, y se preocupó por que todos ellos tuvieran una posición dominante, como monarcas los varones, o como reinas consortes las mujeres. Entre ellos cabe destacar el futuro Carlos III.
Felipe V solía tener grandes depresiones, en las que se retiraba a La Granja para recuperarse. Hastiado por el peso de su reinado, Felipe abdicó en su hijo en 1724, siendo coronado como Luis I. Sin embargo el reinado de su hijo duró tan solo 229 días, ya que moría el mismo año infectado de viruela. Felipe V fue por tanto, reinstaurado rey.
En su 2º periodo, la política estuvo orientada en pactos y alianzas con los reinos europeos, que iban variando según los intereses. Se llevaron a cabo 2 veces los llamados Pactos Familiares con Francia, por el cual los príncipes españoles se aseguraban la posesión de estados satélites en Italia, como Nápoles, Sicilia o Parma.
Felipe V muere en Madrid el 9 de julio de 1746, a los 63 años. Fue enterrado por deseo propio, en la cripta del Palacio de La Granja en dicha localidad segoviana. Su sucesor fue su 2º hijo, Fernando VI. Se convirtió así en el único rey padre de 3 reyes: Luis I, Fernando VI y Carlos III. Fue el rey que más tiempo ha permanecido en su cargo, sumando 45 años en el poder.
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jueves, 21 de abril de 2011
FELIPE V de España
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martes, 21 de diciembre de 2010
CARLOS II de ESPAÑA: El rey hechizado
El 6 de noviembre de 1661, nace en Madrid Carlos de Habsburgo, el que posteriormente sería el rey Carlos II, último monarca de la Casa de Austria en España.
Carlos era hijo del rey Felipe IV y de Mariana de Austria. Felipe muere en 1665, cuando el heredero contaba tan solo con 4 años de edad. Carlos II es nombrado rey, con los títulos de Rey de España, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Países Bajos, Duque de Milán y Conde de Borgoña.
Debido a su niñez, tuvo lugar una Junta de Regencia, liderado por Mariana, reina madre. Dadas las políticas matrimoniales llevadas a cabo por todas las familias reales de la época, y en particular por la casa de Austria, todas las parejas estaban formadas por parientes, llegando a unos lazos de consanguineidad realmente esperpénticos, (un miembro podía ser a la vez abuelo y bisabuelo de otros, o tío y sobrino de sí mismo). Esta situación, llevada al extremo, acarreaba un lastre de enfermedades y deficiencias genéticas en los descendientes, con este personaje como máximo exponente.
Carlos creció como un niño muy enfermo y raquítico. La fealdad de su rostro era claro testigo de la profunda degeneración genética a la que se había llegado. Era estéril (tenía probablemente el síndrome de Klinefelter), sufría de hipogonadismo, eccemas en la cara y la piel, enfermedades renales, y tenía sus cualidades mentales algo mermadas. Tal era su condición, que todos pensaban que no alcanzaría la adultez, y por ello su educación y formación como futuro monarca fue bastante descuidada.
La regencia de su madre fue conflictiva. Tuvo como valido (una especie de jefe de gobierno) a Juan Nithard, un jesuita austríaco al que convirtió tambien en Inquisidor General. Este hombre de confianza de la regente, era un personaje muy impopular en España. A este personaje se le atribuye tambien la responsabilidad de que España claudicara ante las presiones inglesas, y concediese la independencia a Portugal en 1668.
En los últimos años de la regencia, Juan José, hijo bastardo de Felipe IV (aunque reconocido en su testamento) revolucionó la corte, se catapultó como nuevo valido, y forzó la retirada de la reina madre y sus apoyos. Este nuevo valido tampoco tuvo gran fortuna, y acabó cediendo el Franco Condado a Francia.
En 1679 Carlos II es mayor de edad y se casa con Maria Luisa de Orleans (sobrina del Rey Sol), en el pueblo burgalés de Quintanapalla. Sin embargo, él mismo es consciente de su incapacidad, y cede las riendas del reino a sus validos, primero el Duque de Medinaceli, y más tarde el Conde de Oropesa. Durante estos gobiernos, España sigue perdiendo peso y prestigio, pierde Luxemburgo y sufre cada vez más pérdidas territoriales en Europa.
El rey, lastrado por sus enfermedades congénitas, es incapaz de engendrar un hijo con su esposa. Son famosos los rezos y peregrinaciones que la reina llevaba a cabo, pidiendole a Dios una descendencia que nunca llegó, pues fallece en 1689, con 27 años. Carlos lidia entonces además, con una enorme depresión emocional.
Los miembros de la corte, le buscaron pronto una nueva esposa, le recomendaron la alemana Maria Ana de Neoburgo, ya que provenía de una familia muy fértil. La boda se celebró en Valladolid en 1690. Se dice que esta reina era vanidosa y egoísta, y que fue ella quien mandó en España nada mas llegar, obviando por completo la figura del rey. Era muy autoritaria, temida, y también detestada por el pueblo.
Estaba obsesionada con la descendencia, llegó a fingir más de 10 embarazos. A ella se le atribuyen también responsabilidades en toda una larga lista de tratamientos crueles e infructuosos contra las enfermedades del rey, tales como la ingesta continuada de aceite, los sangrados, o la ingesta de vísceras crudas, que no hicieron sino mermar aun más el lamentable estado físico de Carlos. En estos años se llegaron a realizar todo tipo de remedios, incluso se recurrió repetidas veces al exorcismo, ya que según se decía, el rey había sido víctima de un hechizo, lo que le valió su apodo, el hechizado.
Al final de su reinado, sabiendo que jamás tendría descendencia, se nombró heredero a Jose Fernando de Baviera, pero este muere repentinamente en 1699. Por tanto, el rey deja en su testamento la voluntad de que su heredero sea su sobrino, Felipe de Anjou, nieto del Rey Sol francés. Sin embargo su propia esposa, abogaba por el archiduque Carlos de Austria.
Sus últimos tiempos los pasa en cama, profundamente enfermo y con un envejecimiento prematuro muy pronunciado, con diarreas tan continuas que lo dejan esquelético, en un estado deplorable. El 1 de noviembre de 1700 la vida de Carlos II, con 38 años, llega a su fin. Era tal su estado, que se dice en su autopsia:
"no tenía ni una sola gota de sangre, el corazón apareció del tamaño de un grano de pimienta, los pulmones corroídos, los intestinos putrefactos y gangrenados, tenía un solo testículo negro como el carbón y la cabeza llena de agua".
La muerte de Carlos, da comienzo a la conocida como Guerra de Sucesión Española.
Carlos era hijo del rey Felipe IV y de Mariana de Austria. Felipe muere en 1665, cuando el heredero contaba tan solo con 4 años de edad. Carlos II es nombrado rey, con los títulos de Rey de España, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Países Bajos, Duque de Milán y Conde de Borgoña.
Debido a su niñez, tuvo lugar una Junta de Regencia, liderado por Mariana, reina madre. Dadas las políticas matrimoniales llevadas a cabo por todas las familias reales de la época, y en particular por la casa de Austria, todas las parejas estaban formadas por parientes, llegando a unos lazos de consanguineidad realmente esperpénticos, (un miembro podía ser a la vez abuelo y bisabuelo de otros, o tío y sobrino de sí mismo). Esta situación, llevada al extremo, acarreaba un lastre de enfermedades y deficiencias genéticas en los descendientes, con este personaje como máximo exponente.
Carlos creció como un niño muy enfermo y raquítico. La fealdad de su rostro era claro testigo de la profunda degeneración genética a la que se había llegado. Era estéril (tenía probablemente el síndrome de Klinefelter), sufría de hipogonadismo, eccemas en la cara y la piel, enfermedades renales, y tenía sus cualidades mentales algo mermadas. Tal era su condición, que todos pensaban que no alcanzaría la adultez, y por ello su educación y formación como futuro monarca fue bastante descuidada.
La regencia de su madre fue conflictiva. Tuvo como valido (una especie de jefe de gobierno) a Juan Nithard, un jesuita austríaco al que convirtió tambien en Inquisidor General. Este hombre de confianza de la regente, era un personaje muy impopular en España. A este personaje se le atribuye tambien la responsabilidad de que España claudicara ante las presiones inglesas, y concediese la independencia a Portugal en 1668.
En los últimos años de la regencia, Juan José, hijo bastardo de Felipe IV (aunque reconocido en su testamento) revolucionó la corte, se catapultó como nuevo valido, y forzó la retirada de la reina madre y sus apoyos. Este nuevo valido tampoco tuvo gran fortuna, y acabó cediendo el Franco Condado a Francia.
En 1679 Carlos II es mayor de edad y se casa con Maria Luisa de Orleans (sobrina del Rey Sol), en el pueblo burgalés de Quintanapalla. Sin embargo, él mismo es consciente de su incapacidad, y cede las riendas del reino a sus validos, primero el Duque de Medinaceli, y más tarde el Conde de Oropesa. Durante estos gobiernos, España sigue perdiendo peso y prestigio, pierde Luxemburgo y sufre cada vez más pérdidas territoriales en Europa.
El rey, lastrado por sus enfermedades congénitas, es incapaz de engendrar un hijo con su esposa. Son famosos los rezos y peregrinaciones que la reina llevaba a cabo, pidiendole a Dios una descendencia que nunca llegó, pues fallece en 1689, con 27 años. Carlos lidia entonces además, con una enorme depresión emocional.
Los miembros de la corte, le buscaron pronto una nueva esposa, le recomendaron la alemana Maria Ana de Neoburgo, ya que provenía de una familia muy fértil. La boda se celebró en Valladolid en 1690. Se dice que esta reina era vanidosa y egoísta, y que fue ella quien mandó en España nada mas llegar, obviando por completo la figura del rey. Era muy autoritaria, temida, y también detestada por el pueblo.
Estaba obsesionada con la descendencia, llegó a fingir más de 10 embarazos. A ella se le atribuyen también responsabilidades en toda una larga lista de tratamientos crueles e infructuosos contra las enfermedades del rey, tales como la ingesta continuada de aceite, los sangrados, o la ingesta de vísceras crudas, que no hicieron sino mermar aun más el lamentable estado físico de Carlos. En estos años se llegaron a realizar todo tipo de remedios, incluso se recurrió repetidas veces al exorcismo, ya que según se decía, el rey había sido víctima de un hechizo, lo que le valió su apodo, el hechizado.
Al final de su reinado, sabiendo que jamás tendría descendencia, se nombró heredero a Jose Fernando de Baviera, pero este muere repentinamente en 1699. Por tanto, el rey deja en su testamento la voluntad de que su heredero sea su sobrino, Felipe de Anjou, nieto del Rey Sol francés. Sin embargo su propia esposa, abogaba por el archiduque Carlos de Austria.
Sus últimos tiempos los pasa en cama, profundamente enfermo y con un envejecimiento prematuro muy pronunciado, con diarreas tan continuas que lo dejan esquelético, en un estado deplorable. El 1 de noviembre de 1700 la vida de Carlos II, con 38 años, llega a su fin. Era tal su estado, que se dice en su autopsia:
"no tenía ni una sola gota de sangre, el corazón apareció del tamaño de un grano de pimienta, los pulmones corroídos, los intestinos putrefactos y gangrenados, tenía un solo testículo negro como el carbón y la cabeza llena de agua".
La muerte de Carlos, da comienzo a la conocida como Guerra de Sucesión Española.
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